Nunca podré congregar con la idea de arte espontáneo. En la idea de componer hay algo de estructurar con planificación, hay algo de arquitecto, que es algo muy contrario a improvisar. Conozco grandes improvisadores que son infinitamente mejores que muchos compositores, quizás porque los segundos no han entendido que no son improvisadores. La fuerza de un improvisador es el momento. Tiene el sonido a su alcance, y puedo moldearlo al instante, para reconducir su discurso hacía donde él quiera. Intentar combatirle en su terreno sólo puede ser el fracaso. A menudo cuando pienso en los improvisadores pienso en una situación en que hay una mujer que el improvisador y yo (el compositor) queremos. Si estamos en un bar, ella va a preferir al improvisador, porque él es más seductor: será el típico ligón que sabe como manejarse en esas situaciones, con elegancia y determinación, con las palabras adecuadas. El compositor en cambio habrá estado meses recluido organizando la situación y las variables; no te llamará la atención del mismo modo, pero antes de que te hayas dado cuenta, la música te atrapará en un punto, y una vez allí…
clic
…alcanzarás lo absoluto, y no querrás a ningún otro.



aceptable consuelo de tontos
Cristóbal
Cristóbal, ya sabes que valoro mucho improvisar, sobretodo porque no sé hacerlo. Lo malo es componer improvisando.
Luis, no me atrae especialmente tu música. Tú lo sabes, yo lo sé. Pero con este razonamiento reconozco que merece una gran segunda oportunidad. Ojalá hubiese más compositores contemporáneos como tú. No todos pq alguno habrá que realmente haga música atractiva. XDDDDD
Joan, algún día un directo te hará cambiar de opinión.
Quizá, los improvisadores son compositores en cortos espacios de tiempo, como aquel arquitecto que sabe definir un espacio sin papel y sólo con la mente y de un vistazo, quizá los improvisadores sepan planaficar sin necesidad de sentarse a esperar que pasen las horas y llegue la inspiración, no?Será cuestión de práctica y experiencia.
Yo pensaba algo así, pero ahora creo que en realidad un improvisador hace un tipo de música diferente que un compositor, no sólo por lo que tardan en hacerla, sino porque hay una esencia diferente en ellos. No creo que la mayoría de compositores lo piensen, sin embargo. Creo que hay algo de construcción en el hecho de ser compositor, algo que implica que es algo más que ir haciendo sino hacer, cortar, pegar, repasar, rehacer, borrar, hacer, borrar ya sea sobre el papel o en la cabeza.
Estoy de acuerdo en que son dos tipos de creador muy distintos. Sus esencias, opuestas, aunque creo que algunos creadores, como seres humanos, tienen la capacidad ir de un lado a otro del péndulo en momentos determinados de la vida.
Tu reflexión me recuerda un artículo de Gladwell que recoge una teoría que viene desarrollándose hacer unos años (Galenson) sobre los “late bloomers” vs. “young geniuses” y que defiende que el proceso y enfoque creativo de ambos son radicalmente distintos. Aunque tiene sus puntos flacos, este otro artículo que lo resume y hace crítica merece la pena:
http://www.newyorker.com/reporting/2008/10/20/081020fa_fact_gladwell?currentPage=all
He leído tu comentario y el link que propones me parece muy atractivo. Esa idea es muy interesante, porque realmente parece que responde a una realidad, pero realmente lo que quiero decir no es tanto el otorgar una composición a uno de los dos modelos que propone Galenson, sino a identificar un hecho en el acto de la composición, un hecho diferente a la improvisación. Igual en realidad eso ya es uno de los dos caminos.
En cualquier caso, hay cosas que no siempre cuadran como el autor querría. Por ejemplo él identifica a Picasso como un “temprano” pero creo que es algo parcial, y de hecho aunque destacó a los 20, pintó el Guernica en el 37 (con 56!). Y el Guernica es increíble. en cualquier caso Picasso era era sobrenatural, estuvo hasta el último segundo de su vida pintando completamente volcado, y no estoy seguro que pueda ser un ejemplo de nada más que no sea el mismo, y creo que los modelos que él proponen son bastante ciertos. Sé que la explicación que da el autor es más compleja, pero tengo la sensación de que Picasso se consideraría en algunos momentos también un “late bloomer”